jueves, 7 de abril de 2016

Como un libro abierto

Quiero leerte. Sí, leerte. Que seas para mí como un libro abierto.
Leer tus punto y aparte, que son los que han hecho de ti el que ahora eres. Ese chico alegre y risueño. Ese que persigue sus sueños. Ese que está cansado de las decepciones. El que no quiere tener más el corazón roto. El que lo apuesta todo porque sabe que así tiene premio. El que daría la luna por verme sonreír, y persigue los imposibles cuando cree que merecen la pena.
Leer tus punto y seguido, pero siendo yo la que te sigue a ti, a escondidas, sin que me veas, no vaya a ser que te de por cambiar el rumbo y se pierdan tus pisadas.
Tus comas, esos graciosos hoyuelos que te salen cuando estás alegre. Y sonríes.
-dichosa sonrisa que me anula los sentidos-
Tus puntos suspensivos cuando me dices hasta mañana. Porque sé que esto no acaba, que mañana sigue. Y aún con más fuerza.
Pero sobre todo, leer cada uno de tus versos (besos).
Perderme en cada sílaba de tu cuerpo. En cada palabra que me dedicas. En tus dobles intenciones. En tus metáforas. Tus recuerdos y tus sueños.
Y así, si me dejas, ser un poquito más sabia.