domingo, 6 de noviembre de 2016

Dos palabras

"Te quiero".
Dos palabras que me alegran el día, la noche; y la vida. Las dos palabras que me tientan a bajar a los infiernos por culpa de lo prohibido, pero que si es contigo merece la pena. Porque sí, ni el mismísimo Hades podría hacerme enfurecer cuando cuelgo de tu mano.
Y es que tan solo el roce de tu cuerpo basta para hacer arder Troya, y que corra en mí un fuego imposible de extinguir. Y es que tan solo un beso tuyo es necesario para creerme Helena y comenzar una guerra bajo tus sábanas.
Y es que al fin y al cabo, tan solo tú eres indispensable para poder prescindir un poco más de mí misma, y así como si nada, de una vez por todas, dejar que la razón pierda la batalla.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Tormentas

Hay momentos que aparentan calma, que se esconden entre las nubes, que no dejan ver con claridad el sol, y que sin duda avecinan tormenta. Tormentas de esas que te encierran en casa por miedo a las consecuencias. Que no piensas que puedan ser para abrazar bajo la lluvia, sino para esconderte tras la manta. Tormentas de un 30 de enero (frías, muy frías) y no de julio que son todo lo contrario. 
Son tormentas que hacen que el día lo veas un poquito más negro (que no gris) de lo oscuras que aparentan. Son tormentas que cubren el cielo de nubes cargadas de malas intenciones.
Pensamientos que ahogan. Pensamientos que desean salir, hacerse notar. Pensamientos que están ocultos, que nadie ve. Pensamientos que se aferran a lo más recóndito de tu mente y que no sabes cómo disipar.
Muy a lo lejos ves algún que otro rayo de luz, que no sabes si es real o no, pero que quieres perseguir. Y no se deja. Huye, como tú. No sabes si tienes más miedo tú de alcanzarlo, o él de dejarse atrapar.
Al final, tras desear llegar a esa luz tan tentadoramente apacible descubres un atajo. Un atajo que te lleva al ojo de la tormenta, al núcleo de la oscuridad. Y ves que estando ahí, deshacerla es muy sencillo. Solo tienes que gritar fuerte que se vaya, que no la quieres, que quieres que haya calma.
Y se va, de verdad que se va. Cuando visualizas fuertemente la calma, se va.
Y una vez se ha ido, te das cuenta de que las tormentas solo pueden ser para abrazar.

sábado, 20 de agosto de 2016

Quererte

Quererte con ganas.
Quererte sin miedo.
Quererte con fuerzas.
Quererte sin tiempo.
Quererte conmigo.
Quererte sin nada.
Al fin y al cabo,
           quererte.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Cuenta atrás

10 besos robados antes de marcharte
9 miradas ardientes
8 suspiros
7 pecados carnales
6 noches en tu cama
5 cigarros a medias
4 cartas
3 cafés a media tarde
2 ojos que me cautivan
1 te quiero...
Y todo tuya.

viernes, 15 de julio de 2016

Te has ido

Te has ido.
Definitivamente te has ido.
Ya no estás.
Y cómo duele.
Vuelve.
Perdón, no vuelvas.
Prefiero sufrir con tu ausencia que con tu presencia.
Te has ido.
Y esta vez sí, para siempre.

miércoles, 13 de julio de 2016

No despedida

Dichosa estupidez humana que nos hace cometer errores que luego pagamos con creces. ¿Por qué tuvimos que estropearlo todo? ¿En qué momento creímos que era una buena idea? Por culpa de eso ya no estás, al menos no en primera plana.
Cómo te echo de menos. Ni te imaginas cuanto.
Tengo mil noticias nuevas que me encantaría compartir contigo, pero no puedo. Al menos por ahora. No nos conviene.
Intento resistir hablarte, te juro que lo intento, te lo prometí. Pero me cuesta. Más de lo que me imaginaba. Y más cuando me preguntan si ya están mejor las cosas.
Pero no, no lo están. ¡Y lo que queda!
Vuelve pronto por favor, no creo que aguante mucho. Te necesito en mi vida. Me he acostumbrado a que estés en ella.
Te quiero.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Luceros del alba

El infinito se me hace pequeño cuando me pierdo en tus ojos. Luceros del alba, como estrellas diurnas. Que guían hasta tus besos. Traidores. Que alientan y quitan el aliento.
Suspiro, suspiro por ser infinitamente dependiente de tus ojos para ver. Para verte a ti junto a mí.
Pero no conmigo. Contigo.