domingo, 21 de febrero de 2016

Domingos

Domingos en soledad.
Domingos de desolación porque ya no estás.
Domingos anhelantes, sobre todo de tus besos.
Domingos furiosos, y más si ya no compartes mi cama.
Domingos soñadores, soñadores de tus brazos.
Domingos que roban sueños. Y esperanzas.
Domingos que arrasan allá por donde pasan.
Domingos que añoran momentos, lugares, y a ti.
Domingos tristes, y alegres, al mismo tiempo.
Domingos que ya no son.
Domingos que quieren ser.
Domingos que nunca más serán.

             Simplemente, domingos.