lunes, 18 de mayo de 2015

Soñando

Aquel poema que no escribí fue la causa de mi desgracia. Aquellas palabras que no dije fueron lo último que el viento se llevó.
Por eso estoy aquí, intentando recordar promesas incumplidas. Recuerdos imborrables. Y tu perfume.
Ya no duermo entre tus brazos ni amanezco en tu cama día sí, noche también. Ya no escucho que me quieres. Ya no ansías que me quede. Ya no aúllas a la luna cuando no estoy cerca. Ya no sientes que a mi vera todo es calma.
Ya no me necesitas.
Sin embargo yo aún te quiero a mi lado, y que no corra ni el aire entre los dos.
Para que ilumines mis días y mis noches otra vez.