Hoy me siento nostálgica, y quiero hacer un brindis.
Un brindis por la
vida, por la vida en general. Por sus buenos y malos momentos. Por sus altibajos, por sus locuras y sus corduras.
Un brindis por la
alegría, por la felicidad.
Un brindis por la
amistad, por aquella que no entiende de distancias, que es inagotable, que perdura, que confía, que añora, que perdona, que quiere, que apoya, que anima, que comparte y que nunca se da por vencida sean cuales sean los motivos para tirar la toalla.
Un brindis por el
amor, que una vez te cautiva te hace soñar.
Un brindis por la
familia, que ya viva lejos o cerca, siempre te llevan en su corazón.
Un brindis por
quererme a mí misma, por aceptarme tal y como soy (aunque me cueste) y conseguir mis sueños.
Un brindis por estos
sueños, metas que no debemos dejar atrás ya que sin ellas estaríamos perdidos.
Un brindis por el
pasado, porque aunque cueste mucho superarlo forja quien eres y te hace mejorar e ir hacia delante.
Pero sobre todo, un brindis por
vosotros,
los que día a día hacéis que saque mi mejor yo, que nunca me de por vencida, y que quiera seguir adelante.
Por todo esto, alzo mi copa y brindo.